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Buen ritmo de las inversiones en innovación y tecnología en el Complejo Ambiental Costa del Sol

Representantes de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, encabezados por su presidente, José Antonio Mena, y por el delegado de RSU, Juan Luis Villalón, han visitado el Complejo Ambiental Costa del Sol, para constatar los avances en las inversiones previstas en la instalación.

El director de tratamiento de Andalucía y Extremadura de Urbaser, Óscar Naranjo, que ostenta el cargo desde hace unas semanas, tras años como delegado del Complejo, ha explicado que el plan de inversiones, que contempla actuaciones valoradas en 23 millones de euros hasta 2023, marcha a buen ritmo.

Así ha detallado que está a punto de concluir la instalación de las placas fotovoltaicas en todas las cubiertas del complejo, para alcanzar la autosuficiencia energética; en un breve plazo comenzará la construcción de la nueva aula ambiental, que reutilizará el material que se genere en la demolición de la actual; se trabaja en implantación de la línea de tratamiento FORS (fracción orgánica de recogida separada) y en la cuarta línea de tratamiento de residuos sólidos urbanos; y la ampliación y mejora de accesos a la instalación.

El presidente de la Mancomunidad ha destacado “que sorprende la innovación y la tecnología que se están aplicando. Se ha evolucionado mucho en el tratamiento de los residuos y en el ahorro energético sobre todo con la implantación de las placas fotovoltaicas”.

El director de tratamiento también ha aportado a los visitantes los últimos datos de recogida. Ha explicado que los flujos de entrada de residuos en los primeros ocho meses del año arrojan cifras similares al mismo periodo de 2019, antes de la pandemia, lo que indica una recuperación de la economía de la comarca.

Así, en lo que respecta a residuos sólidos urbanos (RSU) desde enero a agosto de 2022 se han recepcionado 248.156 toneladas, frente a las 248.436 del mismo periodo de 2019.

Los envases ligeros han experimentado un aumento con 9.260 toneladas entre enero y agosto de 2022, frente a las 8.100 del mismo periodo de 2019.

El papel-cartón aún no ha recuperado niveles anteriores a la pandemia y así se han recogido en los primeros ocho meses de 2022 un total de 5.981 toneladas, cuando en 2019, en esos meses, la cifra ascendió a 6.467 toneladas.

Bolsas de tela para erradicar las de plástico

El reparto comenzó en la Costa en Casares y se continuará realizando esta semana en establecimientos de Casares y Secadero

Con motivo del Día Internacional libre de las bolsas de plástico que se celebraba el 3 de julio, la Delegación de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, Ecoembes y costadelsol.eco, han puesto en marcha una campaña para la reducción de este tipo de bolsas contaminantes en nuestros municipios.

Para ello se están distribuyendo entre los ayuntamientos mancomunados más de 20.000 bolsas de tela para que se repartan en mercadillos, mercados de abastos y zonas comerciales, concienciando a los ciudadanos de la necesidad de cambiar hacia hábitos de consumo más sostenibles, sustituyendo las bolsas de plástico por otras de tela con múltiples usos.

El delegado de RSU de la Mancomunidad, Juan Luis Villalón, ha señalado que pese a que se han tomado medidas como el cobro de las bolsas de plástico en los comercios, aún son ingentes las cantidades que se tiran a la basura y, peor aún, las que se arrojan a los entornos naturales.

“Es cierto que cada vez estamos más concienciados con el daño que el plástico hace a nuestro planeta e intentamos reducir su consumo, pero muchas veces por comodidad seguimos recurriendo a las bolsas de plástico. Nuestra intención es que no tengamos excusas para cambiar las bolsas de plástico por otras reutilizables. Por eso la Mancomunidad está distribuyendo estas bolsas de tela entre los ayuntamientos”, explica el delegado.

En el mundo se utilizan 5 billones de bolsas de plástico cada año, según Naciones Unidas, de las cuales más de 3,5 billones, un 70 por ciento, terminan en la naturaleza o en vertederos y afectan a muchas especies en el océano y en la tierra. Una bolsa de plástico tiene una vida útil de unos 10 minutos, pero tarda en degradarse entre 150 y 500 años.